Hugo Medina: 50 años de actuación conmemorados con “El Rey Lear”

 

Por: Rodrigo Torres León de la Barra.

Son pocas las oportunidades que tenemos en la vida en las cuales podemos conversar con un actor de larga trayectoria. Hugo Medina en sus 50 años de actuación, ha hecho cine, teatro y televisión. Además hace clases en la Universidad de Chile, dirige una compañía de teatro y es el protagonista del clásico de Shakespeare “Rey Lear”, que actualmente se presenta en el Teatro UC. Este tremendo actor recibe a Livin Santiago para hacer un profundo recorrido de su vida y contarnos como nació la idea de hacer esta afamada obra.

¿Cómo comenzó la pasión por el teatro?    
Fue por casualidad, por esas cosas de cabro chico. Un profesor nos invitó a un taller que había en la Casa de la Cultura de Ñuñoa y que estaba dirigida por Víctor Jara. Le digo a mi compañero de banco vamos, imagínate que un día veas tu nombre en una marquesina (ríe). Fuimos, y desde ese momento comenzó poco a poco a gustarme el teatro. En un comienzo lo pasaba muy mal y eso es lo peor. Uno debe aprender a disfrutar lo que está haciendo. Luego en el primer año de universidad comencé a pasarlo bien y desde ahí se dio este romance lento y constructivo con el teatro.

¿Es muy difícil la vida de un actor?    
Para mí nunca fue difícil. Uno cuenta lo que ha vivido y siempre le digo a los padres que se acercan a mi preocupados porque sus hijos quieren estudiar teatro, mira déjalo tranquilo, hay 2 o 3 cosas que son básicas si uno tiene una pasión muy grande por algo. Uno debe apoyar esa decisión y no romperla. Si uno es bueno, naturalmente vivirá del arte y será feliz. Yo por suerte tuve la fuerza para darme cuenta de lo que amaba, porque mis padres no querían que estudiara teatro.

Usted ha hecho más de 26 películas, ¿cuál fue su primer film?
Recuerdo cuando me llamo Helvio Soto para participar en “Metamorfosis del jefe de la policía política” no tenía experiencia en cine,  pero las ganas y el estar dispuesto a aprender fue lo que hizo que el papel saliera bien. Además tuve la suerte de debutar con un grande como Helvio.

¿Cómo ve a los actores de las nuevas generaciones?   
Ha habido muchos cambios, la globalización abre más al mundo, hay más acceso a distintos teatros que se hacen en Europa, Asia, etc. Hay más posibilidades. Hoy se hace un teatro más físico, el teatro circo, que es el que le gusta mucho a los jóvenes de hoy.  

¿Usted dice que antes el teatro no era tan físico? 
No creas, es algo de tendencias. Hice una obra de teatro llamada “Viet-rock”, que creo fue la única obra en Latinoamérica en contra de la guerra de Vietnam. Dirigida por Víctor Jara, esa era una obra abstracta, no había escenografía… no había nada. Todos los actores teníamos los mismos trajes donde sólo se diferenciaban los yankies de los vietnamitas. En un comienzo estábamos desnudos, pero hacíamos coreografías como si fuéramos una bomba que estallaba. Mucha acción y poco texto, por eso te digo que es sólo una cuestión de tendencias.   

¿Cuál es la diferencia de hacer televisión y teatro?          
En la televisión hay que tener una adaptación técnica y una dosificación de la interpretación. Además, hay que incorporar un elemento nuevo que es la cámara. Uno debe proyectar la interpretación, lo que es sumamente complejo. Hay actores que no son capaces de hacerlo, son buenos en teatro, pero sin embargo no son capaces de hacer algo más íntimo, porque es hacer todo para la cámara. Es otra técnica más detallada, porque la actuación se debe a los planos, entonces aunque no hagas nada, hay que estar siempre  seduciendo a la cámara.

Con la obra “El Rey Lear” usted cumple 50 años de actuación, ¿recuerda algún papel en especial que lo haya marcado?

Hay varios, pero siempre recuerdo un papel que hice una vez que volví de una gira en Europa en el año 1962, donde hicimos una obra de teatro de creación colectiva, que trataba de un campamento. Yo era un poblador borracho que le pegaba a su mujer, pero que al mismo tiempo era muy simpático por lo que la gente tenía esa contradicción. Es lo que pasa en la vida. Nadie es malo, malo. Somos una mezcla. Este personaje se emborrachaba y dejaba la grande en todos lados, incluso hace peligrar la toma, por lo que los propios pobladores deciden agarrarlo y entregarlo para que la policía no ingrese al campamento. Este papel me marcó por el resto de la vida, de hecho, recuerdo una vez en una gira por Estocolmo, que fueron al camarín unas mujeres y me decían: Viejo Parra, que era el nombre del personaje.

¿Cómo nació la posibilidad de interpretar un papel tan complejo como el del “Rey Lear”?       
Lo que sucede es que hace muchos años vengo con mi compañía, “La Luciérnaga”, teniendo relaciones en Europa con colegas con los cuales hemos mantenido una amistad de intercambio cultural, y Pete Brooks es uno de ellos. Cuando hicimos la obra “El Cuidador”, el asesor de Brooks dijo que la próxima obra debía ser “El Rey Lear”, porque yo estaba en la edad de hacer el personaje. Al comienzo me dio un poco de susto y ahora estamos acá.

¿Cómo se concretó la producción?  
Comenzamos con dialogar con los directores, luego de tener la idea clara postulamos al FONDART, y en la primera instancia fuimos rechazados.  Recuerdo que decían: “no da garantías de calidad” (ríe), porque según ellos nos faltaba el texto.  Nosotros pensamos que sería una ofensa colocar el texto por ser una obra clásica de William Shakespeare. Pensamos que creerían que los tratábamos de ignorantes. Luego postulamos nuevamente, con texto esta vez, y ahí la obra fue aceptada. Eso sí,  el texto no estaba traducido, tuvimos que hacerlo nosotros. Queríamos que no fuera una pretenciosa versión de la supuesta poesía de Shakespeare en castellano, entonces fuimos buscando las acciones esenciales y no tanto la metáfora.

¿Luego de eso?   
Comenzaron a llegar trozos de la traducción y en un momento en que yo estaba muy desesperado, por que Pete Brook tiene mucha actividad artística y todo se estaba atrasando, nos vimos apurados por lo lento de la traducción. Pasó del inglés antiguo al inglés moderno y luego esa versión yo la traducía. Luego siguió la construcción del diseño de la escenografía y el vestuario, para posteriormente comenzar los ensayos de pedazos de textos. Luego se grabó la obra entera en video, y después, comenzaron los ensayos en el Teatro UC ya con todo montado.   

Esta adaptación toca temas contemporáneos, ¿cuál es la importancia de profundizar en estos temas?         
Fue todo muy consciente. No tiene sentido hacer un clásico arqueológico si no se descubre qué significa ese clásico para nosotros, cuál es el significado de esta obra para esta sociedad.

¿Qué tiene Hugo Medina de “Rey Lear”?    
Muchas cosas (ríe). Por ejemplo tengo 3 hijas, al igual que él. Uno siempre cuando hace un personaje tiene que ser capaz de sacar cosas desde su interior. Debe ser uno mismo. Si bien se construye una personalidad que no es propia, es importante en la medida que uno sea honesto y muestre mecanismos de tu vida para construir otros contextos, así le das sentido a la interpretación teatral.  Ahí se diferencia el buen del mal actor.        

REY LEAR

Dónde: Teatro UC. Jorge Washington 26. Plaza Ñuñoa
Cuándo: Hasta el 6 de Mayo
Valor: Desde $3.500 hasta $7.000

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Acerca de livinsantiago

Todo el panorama cultural, artístico, gastronómico y turístico de Santiago. Un viaje por la ciudad. No es una revista, es entretención para tus momentos de relajo.Entre y Páselo la raja.
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